Pasé 21 años en una relación narcisista sin saberlo.
Viví entre silencios, culpa, manipulación y esa sensación constante de caminar con cuidado para no provocar otra tormenta.
Todo cambió cuando le puse nombre a lo que vivía.
Entendí el ciclo. Y empecé a recuperar mi voz.
Hoy comparto lo que me habría gustado encontrar cuando estaba atrapada: explicaciones sencillas, palabras que validen y recursos que te ayuden a ver con claridad lo que yo tardé años en comprender.
No hablo desde la teoría. Hablo desde la experiencia de haber salido.
Si has llegado hasta aquí, seguramente ya sientes que algo no encaja.
No estás sola o solo. No estás exagerando. Estás empezando a ver.
¡Bienvenida, bienvenido!